La Argentina es un país netamente futbolero donde la pasión por el balompie está tan arraigado en los genes culturales que alcanza niveles superiores de culto y de poder mayor a la religión y a otras expresiones sociales, definiendo el original carácter de los argentinos. Desde las humildes canchas o potrero de barrio el argentino incorpora el fútbol como elemento esencial de vida dándole estatus de integrador de comunidades, articulando el movimiento de conformación de clubes y asociaciones deportivas, convirtiendo a Buenos Aires en una de las grandes capitales del fútbol.

Pocas ciudades en el mundo pueden destacar con un ambiente futbolero tan palpitante ( quizá Londres evidencia un entorno futbolero de tal magnitud) con canchas y equipos en cada barrio. Desde los grandes de primera de división, hasta los más modestos pero no menos históricos de categorías inferiores, todos con un marco de organización que les ha permitido perdurar en el tiempo, gracias en parte al apoyo incondicional de sus fanáticos, grupos de hinchas que con su colorido y folclore le dan vida a la fiesta deportiva.

Ésta serie de Anécdotas de fútbol vamos a inaugurarla adentrándonos en la historia de Boca Juniors uno de los clubes de mayor palmarés en el fútbol mundial. Aquel equipo multicampeón del fútbol argentino y ganador de innumerables trofeos internacionales. Aquel que sus colores representativos son el azul y el oro, que hace latir la bombonera, y, que tiene su sede en el popular barrio de La Boca.

entrada a Caminito

Imagen de Maradona en un balcón de la entrada a Caminito.

Boca Juniors, cuando la cancha tiembla!

Nada más avanzar por Caminito disfrutando del Tango callejero, de sus pintorescas casas y esquivando la romería de turistas, calles más adelante conocemos el verdadero corazón del barrio: La Bombonera, inconfundible nombre del estadio del Club Atlético Boca Juniors, famoso equipo más conocido como Boca, el Xeneize, la mitad más uno o el equipo de la Ribera.

Boca es también distinguido por haber hecho célebre la figura de Diego Maradona, y, es que más allá que el afamado futbolista dio sus primeros pasos en Villa Fiorito y debutó profesionalmente en la Paternal con la camiseta de Argentinos, fue en el césped de La Bombonera donde sus jugadas y calidad técnica lograron trascendental relevancia al paso de consolidar su figura internacional.

Pero, esas tardes futboleras siempre contando con el espíritu y el fervor del público boquense simbolizado fundamentalmente en la barra de la doce (la 12) que con su aliento literalmente hace estremecer los cimientos del escenario deportivo. A ritmo de Cumbia o adaptando canciones de rock en español y utilizando instrumentos musicales como bombo, tambor, trompeta o redoblante, las barras argentinas expresan todo su ingenio y creatividad para que un partido de fútbol pase de ser un simple juego de 180 minutos a una tarde o noche de puro carnaval.

Cancha de Boca Juniors

Panorámica de la Bombonera desde el interior de la tribuna popular

No solo Maradona brilló con luz propia con la camiseta de Boca, por la Bombonera pasaron grandes del fútbol argentino de la talla de Silvio Marzolini, extraordinario marcador de punta izquierdo, acaso el mejor 3 en la historia de la Argentina. Antonio Ubaldo Rattin, emblema del club y gran medio-campista que sobresalió en copas del mundo con la albiceleste.

De igual manera, se destaca históricos goleadores del calibre de Francisco Varallo, Mario Boyé y el genial Martin Palermo que se encargó de romper todos los records. Otro de los futbolistas surgidos en la cantera de Argentinos Juniors que se hizo grande en la historia boquense fue Juan Roman Riquelme, el clásico 10 volante creativo que dejó una impronta de exquisito manejo de pelota y derroche de calidad.

También desfilaron por el campo xeneize singulares porteros como el “loco” Hugo Gatti o el “mono” Navarro Montoya hasta llegar a dos de los más exitosos del último tiempo, el colombiano Oscar Cordoba que coincidió con la época de oro a nivel continental, y el “pato” Abondanzieri que continuó con ese legado triunfador en Copa Libertadores.

La bombonera de noche

                                                               Panorámica de la 12, en la previa de un partido de noche.

La época gloriosa.

Más allá que Boca históricamente siempre ha sido un grande, un conjunto con estirpe ganadora, con lustros muy exitosos, el periodo entre final de los 90 y primera década del 2000 supuso para el xeneize conquistar América de manera categórica y alcanzar el mayor estatus a nivel de clubes en sendas finales de la antigua copa intercontinental.

Aquella época coincidió con la llegada a Casa Amarilla sede del club- de Carlos Bianchi encargado de liderar un proyecto ambicioso que bajo el mando dirigencial de Mauricio Macri– actual presidente de la Argentina- llevó a Boca al primer plano del fútbol sudamericano. Con el Virrey como entrenador, Boca supo lo que sería disputar una final de Libertadores después de muchos años sin éxito internacional, saliendo campeón de manera consecutiva contra Palmeiras de Brasil y el Cruz Azul mexicano pasando por la angustia de los penales.

Observando cómodo el juego desde la platea.

Bianchi tuvo gran acierto al conformar un excelente plantel de carácter combativo, con algunos jugadores de reconocida calidad que trasegaron las canchas del torneo argentino y del continente exhibiendo una gran dosis de jerarquía copera.

Un plantel equilibrado que contó con el aporte clave de tres colombianos que afianzaron la columna vertebral defensiva, con Oscar Cordoba en el pórtico, el Patron Bermudez capitán y comandante de la zaga y chicho Serna el volante 5 raspador pero con buen pié para el primer pase. A ellos se sumaba otro bastión en defensa, Walter Samuel, más dos laterales de marca y salida, Arruabarrena y el negro Ibarra. En el medio complementaba Seba Battaglia, Cascini, el magistral Roman Riquelme, sin duda el jugador diferente que en segundos podía frotar la lampara y resolver un partido. En ataque, la sociedad Palermo y Barros Schelotto ponían el sello de gol.

calle afuera de la bombonera

Calle afuera de la bombonera, en el barrio de la Boca

Es así como Boca a parte del bicampeonato del 2000-01 dos temporadas más tarde lograría una tercera copa libertadores en 4 años para situarse como uno de los más laureados del certamen. Las finales de Tokyo, en la Intercontinental, en especial la definición ante el Real Madrid supuso para los de la Ribera uno de los partidos más memorables, una noche brillante contra un equipo que presumía tener una constelación de “galácticos” con Zidane, Figo, Raúl, Ronaldo, Beckham, Roberto Carlos y compañía, eso le dio la posibilidad al boquense de marcar una era como el mejor equipo del mundo.

  Su clásico rival, River Plate.

Contra River Plate, Boca Juniors protagoniza el denominado Superclásico del fútbol argentino. Es la mayor confrontación deportiva del país, acaparando la atención de grandes masas a nivel local como en muchos otros países. Es un partido que se empieza a vivir desde semanas, o meses, incluso desde el mismo día del sorteo del calendario del campeonato.

Éste gran clásico se vive de manera muy intensa tanto dentro como fuera de la cancha. Impacta en los diferentes círculos de la sociedad argentina y que acalora con frecuencia los cotidianos debates de bares o de cafés. La previa del juego suele ser larga con fiesta en los alrededores del estadio, pero sin dejar de lado el fuerte control policíaco y un ambiente muy hostil por parte de los núcleos más radicales de ambas fanaticadas. El Superclásico con todos sus componentes pasionales aparece según los periódicos ingleses The Observer The Sun entre los 50 espectáculos deportivos que hay que ver antes de morir.

Museo de la Pasión Boquense.

Museo de la Pasión Boquense

Acceso al Museo de la Pasión Boquense, en el primer piso del estadio.

En la primera planta de la Bombonera están las instalaciones del Museo deportivo de Boca. Con una visita guiada, el visitante puede recorrer por diferentes pasillos conociendo más de la historia del club. Con salas multimedia es posible interactuar activamente de los sucesos futbolisticos que han marcado las grandes gestas. En otros salones, la colección de trofeos, galardones y un llamativo mosaico con las camisetas más sobresalientes engalana el Museo de la Pasión Boquense.

Museo de Boca-camisetas

Pared con legendarias camisetas de Boca

Museo de Boca

Exhibición de trofeos ganados en diferentes torneos

Éste es el primer capitulo de la serie Anécdotas del Fútbol donde seguiremos contando las curiosidades, datos históricos y demás detalles del mundo del fútbol en cada uno de los destinos visitados para darle un matiz a la pasión viajera y futbolera. Gracias por leer!

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               


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